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  • Susana Conde Dietista

¿Cuánto vale tu salud?

Actualizado: ago 23



El año pasado tuve que someterme a una operación de rodilla que me mantuvo en "dique seco" durante unos meses. Afortunadamente poco a poco fui recuperándome de la mano de mi fisio y readaptador deportivo hasta conseguir estar casi al mismo nivel que estaba antes de pasar por "chapa y pintura".


¿Y por qué os cuento esto? Muy sencillo, cuando me enfrentaba casi a diario a mis sesiones extenuantes de fisioterapia Juan me repetía machachonamente ¿cuánto vale tu rodilla? Y ahí se quedó la frase en mi cabecita. Así que el título de este post se lo dedico a él y a su paciencia conmigo.


Cuando no tenemos salud, no tenemos NADA. Hasta el más fuerte cae doblado por una simple gripe. Para mantener un buen estado de salud es fundamental mantener un buen estilo de vida. Dentro de este estilo de vida hay varios pilares que son importantes y de ellos os hablé en esta entrada.


La alimentación es tan importante que os puedo contar que hay enfermedades que conseguimos revertir modificando nuestra manera de alimentarnos (esteatosis hepática, más conocido como hígado graso, diabetes tipo II, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina...) Curiosamente todos implicados en el síndrome metabólico que a día de hoy se está convirtiendo en la verdadera pandemia de nuestros tiempos. Esto debería hacernos pensar un poco. No es lo mismo llevar una alimentación basada en productos frescos que consumir los miles de productos procesados que adornan las estanterías de los supermercados.


Siempre digo que no es lo mismo un alimento que un producto comestible. Obviamente todos los productos que nos venden en el supermercado son comestibles, y no vamos a morirnos si los consumimos. Al menos no vamos a morirnos de forma inmediata.

Estaréis pensando... Susana que tremenda te pones. Y es que no es para menos. El consumo continuado y prolongado de productos cargados de hidratos de carbono simples, azúcar y grasas (el cocktail perfecto para nuestros receptores del bienestar) nos produce, en primer lugar más ganas de este tipo de productos, entrando un un bucle del que es complicado salir. ¿Os suena aquello de "el cuerpo me pide azúcar"?


Ayer mismo me comentaba una persona que lleva unos meses pasando consulta conmigo y mejorando sus hábitos a la hora de comer, que ha dejado de tener esos antojos de cosas insanas y que si de vez en cuando le apetece comer algo, simplemente porque tiene hambre, ya no picotea porquerías. Esta persona ha perdido ya 17,5 kilos. Esto es una constante en consulta, empezamos a comer bien y nuestros "antojos" cambian.


Por eso escribo este post, para que seáis conscientes de que nuestra alimentación juega un papel básico a la hora de tener una buena salud. Que por un día no pasa nada, efectivamente, pero por un día. No un día detrás de otro. Y ¿qué os aconsejo para poder comer alimentos y no productos comestibles?


  • Hacer una planificación semanal antes de ir a hacer la compra.

  • No comprar con hambre para evitar caer en tentaciones.

  • Hacer adelanto de las comidas semanales con tupper que pueden ir al congelador y nos facilitan la vida.

  • No tener porquerías en casa, así si nos entra hambre podremos comer algo sano.


Además de lo que os he comentado es importante mantener un estilo de vida activo, descansar las horas suficientes y respetar los ritmos circadianos. Somos animales diurnos y para ello estamos diseñados. Y sobre todo MOVIMIENTO, nuestro cuerpo espera que nos movamos y no que estemos todo el día tirados en el sofá.


¿Susana y si hago esto podré vivir más? No sabemos el tiempo que vamos a vivir, lo que sí te garantizo es que podrás vivir mejor. Y la calidad de vida en los últimos años de la misma es fundamental para mantenernos independientes y disfrutar de la última etapa de la vida en plenitud.


Así que ya sabéis cuidar nuestra salud es la mejor inversión a largo plazo que podemos regalarnos.

















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